La dermatitis seborreica es una enfermedad crónica, pero controlable. La forma infantil de la enfermedad está presente en la mayoría de los recién nacidos y se resuelve más tarde, mientras que en los adultos afecta a alrededor del 5% de la población. Por el momento se desconocen las causas exactas, pero parece existir una relación con el aumento de la secreción de sebo, que proporciona un entorno favorable para el moho de la piel.











